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Los días 3, 4 y 5 de diciembre del presente año 2008, se celebró el II Congreso Internacional de Inteligencia Emocional en Educación. Tuvo lugar en la capital de Gran Canaria, bella isla canaria donde se realiza por segunda vez, después de cuatro años en que se comenzó con la intención por parte de los organizadores de llevar la inteligencia emocional a las aulas escolares. Así, la Sociedad de Investigación Científica de las Emociones (a partir de ahora: SICE) decide repetir, con éxito de participación, este tipo de congreso. Todos los asistentes tuvieron la oportunidad de participar bien como ponentes, bien como comunicadores o como partícipes de los talleres ejecutados.
El congreso contó con personalidades tan conocidas en el ámbito de la orientación pedagógica y profesional como Rafael Bisquerra, o del ámbito de la justicia como el juez de menores de Granada, Emilio Catalayud. Pero no faltaron otras personalidades del mundo de la psicología como Pablo Fernández Berrocal o de la docencia como José Manuel Esteve Zaragaza y Domingo J. Gallego. Sin desmerecer, por supuesto, otras personas importantes en el panorama educativo nacional, que estuvieron presentes y nos hicieron deleitar a los asistentes de su sabiduría, su humor y su afecto.
En esta ocasión, el congreso contó con una participación bastante mayor que en la edición pasada de maestros y autoridades de la Comunidad Autónoma de Canarias, si bien vino muchas otras personas del resto de España. Pero la presencia de personas de otros países fue escasa, aunque es verdad que hubo participantes procedentes de Iberoamérica.
Quisiera agradecer a la organización, a SICE y a las entidades colaboradoras, el esfuerzo realizado para que este congreso se desarrollase como lo hizo. Pues, a pesar de no poder disfrutar de todas las comunicaciones y talleres, me brindó la oportunidad de aprender a saber, hacer y ser en el ámbito de la inteligencia emocional; en un marco de convivencia que se presentó fructífero y distendido.
Finalmente, como expresó la presidenta de SICE, Josefa Sánchez Doreste “que irradiemos con ilusión lo aprendido en estos días en nuestra labor diaria”. Gracias Pepa y gracias a todas las personas que han hecho posible y que participaron en el II Congreso de Inteligencia Emocional en Educación.
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